loader image

Miedo al parto

Por qué ocurre y cómo trabajarlo en Terapia Perinatal

 

 

El parto es uno de los momentos más significativos en la vida de una mujer (o cualquier persona gestante independientemente de su género) pero también puede ser una fuente importante de miedo. Aunque socialmente se hable poco de ello o se minimice, el miedo al parto es una experiencia frecuente y completamente válida.

Me he encontrado a lo largo del tiempo con muchas mujeres que no se atreven a reconocer que el parto les da miedo porque parece que nombrarlo lo hace más grande, pero es justo lo contrario, permite comprenderlo y empezar a transformarlo.

 

 

¿Qué es el miedo?

El miedo es una emoción básica que tiene una función clara: protegernos del peligro. Ese peligro puede ser real (me ha pasado algo y he aprendido de esa situación) o imaginado (no lo he vivido pero me he informado, me han contado que puede pasar o viene de posibles escenarios que ha creado mi mente).

Así que en base a esto, podemos asegurar que el miedo al parto es una experiencia profundamente humana y natural pero,como todo, es una cuestión de intensidad.

En una sociedad que idealiza el embarazo, el parto y el nacimiento, reconocer el miedo puede generar incomodidad, culpa o incluso vergüenza. Sin embargo, desde la psicología perinatal, sabemos que el miedo al parto no solo es frecuente, sino también comprensible. Porque lejos de ser un problema en sí mismo, el miedo es una señal: indica que hay aspectos del proceso que se perciben como inciertos, amenazantes o difíciles de sostener. Comprender su origen y funcionamiento es el primer paso para poder acompañarlo de forma adecuada.

Como el parto es algo desconocido, nuestra mente intenta prepararnos de la mejor manera que sabe: nos hace anticipar cómo será. Esa anticipación puede manifestarse de forma leve (como preocupación o inquietud), o de manera más intensa, llegando a interferir en el bienestar emocional durante el embarazo.

En sus formas más intensas, se conoce como tocofobia, un miedo intenso e incapacitante al parto que puede llevar a evitar el embarazo o a experimentar altos niveles de ansiedad durante la gestación. De hecho, la tocofobia se puede dividir en:

  • Tocofobia primaria: ocurre a las mujeres que nunca han tenido hijos y que, a pesar de que quieren ser madres, temen sufrir en el parto, los cambios del embarazo, la responsabilidad de ser madre o que el hijo tenga alguna enfermedad o problema
  • Tocofobia secundaria: suele presentarse en mujeres que ya han tenido una experiencia traumática anterior, ya sea un embarazo o un parto, y sienten miedo a volver a pasar por la misma situación

 

Se estima que entre el 6 % y el 10 % de las mujeres embarazadas la sufren. Para que el miedo al parto no llegue a tocofobia, es fundamental dar voz a las propias emociones e inquietudes, tanto respecto al acontecimiento en sí como al embarazo y maternidad. Durante mucho tiempo el embarazo y el parto se han presentado como experiencias exclusivamente felices y naturales, pero cuando una mujer siente miedo intenso, muchas veces se encuentra con respuestas como:

 

  • “No pienses en eso”
  • “Todas las mujeres han parido”
  • “Cuando llegue el momento se te pasará”

 

Este tipo de respuestas suelen aumentar la sensación de soledad.

 

 

¿Por qué aparece el miedo al parto?

El miedo no surge de la nada. Tiene sentido dentro de la historia, el contexto y las experiencias de cada mujer, es decir, es una respuesta adaptativa.

Ante la idea del parto, el cerebro interpreta múltiples factores como potencialmente peligrosos: el dolor, la incertidumbre, la intensidad física, la posibilidad de complicaciones. Esto activa el sistema nervioso simpático, generando respuestas fisiológicas como aumento del ritmo cardíaco, tensión muscular o hipervigilancia. Estas respuestas, aunque incómodas, tienen sentido desde un punto de vista evolutivo.

El problema aparece cuando el miedo deja de ser puntual y se convierte en una experiencia constante que limita el bienestar.

Yo te pregunto: ¿cómo no te va a dar miedo una experiencia que no sabes cómo va a ser, que sabes que te va a doler, que no sabes si va a tardar mucho o poco o si se complicará? Sentir miedo a lo desconocido es completamente normal (y más si hemos recibido testimonios de mujeres que lo han pasado mal o han vivido experiencias traumáticas).

 

 

¿Cómo se manifiesta?

El miedo al parto o tocofobia puede aparecer de diferentes formas:

  • Pensamientos recurrentes sobre posibles complicaciones en el parto, sobre incapacidad de gestionar lo que pueda pasar o incluso la muerte
  • Imágenes mentales negativas del parto 
  • Ansiedad creciente a medida que se acerca la fecha 
  • Evitación de hablar o pensar en el parto 
  • Deseo intenso de programar una cesárea sin indicación médica 
  • Dificultad para dormir por preocupaciones relacionadas 

 

 

Cómo se trabaja el miedo al parto en terapia perinatal

El objetivo de la terapia no es eliminar el miedo, sino darle espacio para entender su mensaje y así reducir su intensidad, es decir, podemos cambiar nuestra relación con él. 

Porque el primer paso es reconocer que el miedo tiene sentido, no es nuestro enemigo y no tenemos que desconectarnos de él. También entenderemos cómo funciona el parto de manera realista, cuáles son sus fases, las posibilidades que hay, aprenderás cuáles son los derechos que tienes a la hora de decidir y cómo elaborar tu plan de parto acorde a lo que tú necesitas.

Dentro de la terapia perinatal también trabajamos el manejo de los pensamientos automáticos que generan ansiedad y aprendemos a cuestionarlos:

  • ¿Qué evidencia tengo de que esto ocurrirá? 
  • ¿Estoy anticipando el peor escenario posible? 
  • ¿Qué recursos tendría si esto pasara? 

 

No se trata de negar los riesgos, sino de equilibrar la percepción. Igual que no se trata de dejar de pensar, sino que dejar pasar esos pensamientos por nuestra mente “y no quedarnos con ellos”

El trabajo de regulación emocional es imprescindible en estos casos, igual que la integración de la historia previa. Si hay experiencias traumáticas anteriores, el miedo actual podría ser amplificado por aquello que no se elaboró.

Pero con todo esto, lo que quiero transmitirte es que es posible mejorar tu relación con tus emociones, regular tu miedo y ser capaz de vivir tu parto tal y como necesite tu cuerpo. Porque a veces nos olvidamos de que somos mamíferas y de que nuestro cuerpo sabe cómo parir, es un instinto completamente animal y nada racional (esto es lo que menos nos gusta). 

Así que lo más importante que aprenderás en terapia no son las técnicas y herramientas específicas, sino que aprenderás a confiar en ti, en que puedes hacerlo, en que tu cuerpo sabe parir.

 

 

Si estás en esta situación

Si estás atravesando una pérdida, no tienes que hacerlo sola.
Puedes ver mi servicio de terapia perinatal online aquí
👉 O escribirme directamente


Te mando un abrazo enorme.

 

Comparte este artículo si te ha gustado

Artículos relacionados

¿Necesitas acompañamiento

en embarazo o postparto?

Si lo que estás viviendo te está pesando, puedo acompañarte con terapia perinatal online en embarazo, posparto o duelo perinatal.

Sobre Amaya Navarro

Psicóloga especializada en terapia perinatal online. Acompaño embarazo, posparto y duelo perinatal con un enfoque cercano y profesional.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Puedes revisar en los siguientes enlaces nuestra Política de Privacidad y en nuestra Política de cookies